Una atinada y divertida activación por parte de la cerveza Red Stripe. La agencia KesselsKramer se encargó de montar toda una serie de aparatos electrónicos dentro de una tienda ordinaria en el este de Londres. Cuando alguien entraba y tomaba una Red Stripe del congelador, la música comenzaba a hacer producida por todos los productos de la tienda.

Acá un detrás de las cámaras.